Mi historia
La vida surge de la conciencia.
Hola, soy Arantxa.
Encantada de que desees que camine a tu lado...
Tu hijo es ortosensitivo, es decir reconoce la verdad. El ha venido a abrirte los ojos, pero eso quizás no lo puedes ver todavía. Él es un regalo para tí y tu familia.
mi pasado
Mi vida y mi llamada
,Desde que acabé mis estudios en el año 1990 he trabajado en empresas internacionales en departamentos de exportación. En el año 1999 pedí una excedencia en mi trabajo para hacer una pausa y mejorar mi alemán y fué allí donde tuve mis mellizos. Trabajaba asesorando a clientes internacionales en las ofertas, pedidos, reclamaciones tanto a nivel administrativo como en comercio exterior.
Con el nacimiento de mis mellizos, mi vida cambió radicalmente. El desafío más grande de mi vida que me superó completamente y donde mi personaje se destruyó pasando por un burnaut, más tarde por una crisis existencial. No comprendía lo que le pasaba a mi hijo y pasé varios años de terapias con él hasta que un acontecimiento crucial hizo que tomara la decisión definitiva de dejarlo todo y entregarme a la tarea que la vida me había puesto por delante, acompañar a mi hijo. Desde este momento la vida me fue mostrando mi Camino, un camino de transformación de mí misma para poder ver más allá de mí. Desde mi entrega total desaparecieron las resistencias de mi hijo, todo su desafío entregándose, rindiéndose y ayudándome a atravesar mis límites, mi rigidez. Él me mostraba mis patrones, me ayudaba a volver a mí, me enseñaba el amor incondicional que llevaba en su corazón. Así me inicié en un amor nuevo, un amor que hasta entonces me era desconocido. A través de él y en el proceso natural de transformación que se dio, nos regeneramos yo y mi hijo.
mi presente
El camino del alma
Después de este cambio personal tan radical, se fue dando en mí un cambio de la profesión a la vocación. Me formé en Alemania y obtuve el título oficial de Heilpraktikerin o “practicante de la salud”. Es un título que en Alemania permite ejercer la profesión con casi todos los derechos y obligaciones de los médicos excepto el de la vacunación.
En este proceso surgieron muchas “enfermedades” que con el sistema de salud tradicional no se curan. Descubrí la homeopatía y me enamoré de ella por la efectividad y por la gentileza de la curación. Hice cursos con la doctora Wittorf en Berlín y con el Doctor Saine de Canadá. Soy autodidacta en mi gran parte, estudié la homeopatía antroposófica, la clásica de Hahnemann y desde hace años me fascina la homeopatía de los 12 fundamentos de las piedras del apocalipsis de Edith Dörre.
Durante los años que duró el proceso de transformación y por la necesidad de entender todo lo que en mí y en mi familia sucedía investigué para comprender mi vida, mi situación, mi reto en esta vida. Leí muchos libros de diferentes ámbitos y antroposóficos en la biblioteca de Rudolf Steiner en Berlín.
Los libros me ayudaron a comprender mi experiencia en una gran parte. Descubrí un mundo nuevo y comprendí los cambios físicos, mentales y espirituales que habíamos vivenciado. Fue una transformación completa a todos los niveles. Los cambios en nuestra familia llegaron hasta el cuerpo físico. Al ser el más denso, esto es lo más difícil de conseguir. En todos los miembros de nuestra familia se dio un cambio metabólico, eso significa que todos los sistemas del cuerpo estuvieron involucrados en el cambio, el sistema respiratorio, el sistema circulatorio, el hormonal, el sistema nervioso, el cerebro y el último, el sistema metabólico.
Ejemplos de curación:
Mi hija ceceaba y desapareció. Enfermedades físicas, parasitarias, cándida, enfermedad mentales (Hahneman le llamaba el psora, la psicosis, los miasmas), todo se regeneró.
Por ello a esto le llamo el proceso de involución hacia nuestro origen, Salutogénesis, la restauración de nuestra salud original.
A esto tengo que añadir que mi sabiduría me la proporcionó el propio proceso. Aunque me hubiera leído todos los libros del mundo, nunca habría llegado a comprender lo que hoy comprendo. Por eso, te animo a que te entregues a tu tarea, pues ahí se encuentra tu plan de vida, es encontrar tu verdad, es vivir en Presencia y yo es lo único, que no quisiera haberme perdido jamás. Es lo más grande que te puede pasar en la tierra. Esto no se puede contar, sólo puedes experimentarlo.
¡Entregate a lo que la vida te pone por delante!
Yo lo rechacé muchas veces hasta que la vida me puso una situación delante donde ví lo que podía pasar si no lo hacía. Ahí me entregué.
Deja de sufrir, te acompaño a entrar ahí donde evitas entrar.